AHA y BHA: qué ácido elegir según tu piel y cómo alternarlos
Compartir
Para elegir entre AHA y BHA, todo depende de lo que tu piel necesite: los AHA suavizan la superficie, eliminan el tono apagado y atenúan las arrugas, mientras que los BHA limpian los poros en profundidad y regulan el sebo. Una piel seca o madura se beneficia de un AHA, una piel grasa o con tendencia acneica de un BHA. En ambos casos, se debe empezar poco a poco y proteger la piel del sol.
En resumen:
- Los AHA son adecuados principalmente para pieles secas, maduras o apagadas, ya que actúan en la superficie para suavizar y revitalizar el tono.
- Los BHA se adaptan mejor a las pieles grasas o con tendencia acneica, ya que disuelven el sebo y limpian en profundidad los poros obstruidos.
- Se recomienda introducir los ácidos progresivamente, con una o dos aplicaciones por semana, y proteger siempre la piel del sol.
- Superponer AHA y BHA el mismo día puede irritar la piel, mientras que su uso alterno o zonificado optimiza la tolerancia y los resultados.
- El tiempo de acción visible suele superar las cuatro semanas para los AHA, mientras que los BHA muestran efectos en tres a seis semanas.
Contenidos
- AHA vs BHA: ¿qué son los ácidos alfa-hidroxílicos?
- Ácido salicílico: ¿cómo actúa este BHA en los poros?
- ¿Qué ácido para qué tipo de piel?
- Frecuencia, concentración, pH: ¿cómo usar estos ácidos sin irritar la piel?
- ¿Se pueden combinar AHA y BHA en la misma rutina?
- Lo que dicen los datos científicos sobre los AHA y BHA
- Por qué el debate AHA contra BHA pasa por alto lo esencial
- ¿Dónde encontrar exfoliantes AHA y BHA adaptados a tu piel?
- Fuentes
AHA vs BHA: ¿qué son los ácidos alfa-hidroxílicos?
Los AHA son hidrosolubles, lo que explica que actúen principalmente en la superficie de la piel, en la capa córnea. En concreto, disuelven los enlaces que mantienen unidas las células muertas, lo que los dermatólogos llaman la ruptura de los desmosomas. Resultado: un tono más luminoso, una textura más suave y una atenuación progresiva de las arrugas finas y las manchas.
Tres ácidos dominan esta familia, cada uno con su personalidad:
- El ácido glicólico: la molécula más pequeña, por lo que penetra más rápido y profundamente, lo que también la convierte en la más propensa a irritar.
- El ácido láctico: más hidratante, a menudo mejor tolerado por las pieles sensibles o principiantes.
- El ácido mandélico: la molécula más voluminosa de la familia, por lo que es la más suave y la mejor adaptada a las pieles reactivas o mates.
Las concentraciones para el público general suelen oscilar entre el 5 % y el 10 %, y hay que contar con cuatro a ocho semanas de uso regular antes de notar un cambio real en la textura y la luminosidad.
Ácido salicílico: ¿cómo actúa este BHA en los poros?
El BHA de referencia es el ácido salicílico, y su gran diferencia con los AHA radica en su liposolubilidad. Se desliza en el poro lleno de sebo, se disuelve en él y limpia desde el interior, mientras que un AHA permanece en la superficie. Es este mecanismo el que lo convierte en el aliado natural de las pieles con poros dilatados y de las zonas con puntos negros.
En Estados Unidos, la FDA regula las formulaciones de venta libre en torno al 2 % de ácido salicílico, una concentración considerada eficaz contra el acné leve sin necesidad de receta.
Lo que el ácido salicílico trata mejor:
- Puntos negros y comedones cerrados.
- Acné leve a moderado, especialmente en piel grasa.
- Poros obstruidos y textura irregular relacionada con el exceso de sebo.
- Enrojecimiento inflamatorio, gracias a las propiedades calmantes propias de esta molécula.
Los primeros resultados visibles aparecen más rápido que con los AHA, generalmente entre tres y seis semanas.
¿Qué ácido para qué tipo de piel?
La regla básica se resume en una frase: los AHA trabajan la superficie, los BHA trabajan el poro. Una piel seca, apagada o marcada por la edad se beneficia primero de una acción superficial. Una piel grasa, mixta o con tendencia a los granos necesita una molécula capaz de limpiar el interior del poro.
Aquí te mostramos cómo orientar tu elección según tu problema:
- Piel seca o deshidratada: prioriza el ácido láctico, menos secante que el glicólico.
- Piel madura con arrugas y manchas: el ácido glicólico sigue siendo la referencia, siempre que se introduzca progresivamente.
- Piel mixta a grasa con poros visibles: el ácido salicílico al 1 o 2 % aborda directamente el problema.
- Piel acneica: el BHA como prioridad, posiblemente asociado a un AHA suave alternando en las zonas sin lesiones activas.
- Piel mate o con tendencia a las manchas pigmentarias: el ácido mandélico limita el riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria, un problema documentado en los fototipos más oscuros según Vogue.
Frecuencia, concentración, pH: ¿cómo usar estos ácidos sin irritar la piel?
La regla número uno, repetida por la mayoría de los dermatólogos, es introducir el ácido progresivamente. Una o dos aplicaciones por semana son suficientes al principio, independientemente de la molécula elegida. Luego se aumenta según la tolerancia observada en la piel, nunca según un calendario fijo.
El pH importa casi tanto como la concentración indicada en la etiqueta. Un AHA formulado con un pH superior a 3,5 pierde gran parte de su eficacia, mientras que un pH demasiado bajo multiplica los riesgos de irritación, un equilibrio que confirman los estudios sobre la formulación de ácidos tópicos.
Las señales que deben alertar:
- Enrojecimiento persistente varias horas después de la aplicación.
- Sensación de ardor o tirantez inusual.
- Descamación excesiva o piel que se vuelve áspera al tacto.
Ante estos síntomas, se deben espaciar las aplicaciones, o incluso suspenderlas temporalmente y volver a una rutina hidratante sencilla.
Un punto innegociable es el sol. Los AHA aumentan la sensibilidad UV de la piel, y esta fragilidad puede persistir hasta siete días después de suspender el producto según los datos de fototest disponibles. Un SPF 30 mínimo, aplicado cada mañana sin excepción, no es una opción sino una condición de uso.
¿Se pueden combinar AHA y BHA en la misma rutina?
Superponer los dos ácidos la misma noche generalmente no es una buena idea: multiplica el riesgo de agredir la barrera cutánea y provoca enrojecimiento, sequedad y sensibilidad duradera. La alternancia o la zonificación dan mucho mejores resultados.
- Alternancia sencilla: BHA dos o tres veces por semana, AHA una o dos veces por semana, dejando siempre una noche de descanso entre ambos.
- Aplicación zonificada: el BHA en la zona T, más propensa a los poros dilatados, y el AHA en las mejillas o las zonas pigmentadas.
- Ritmo alterno día por día: BHA las noches pares en la zona T, AHA las noches impares en el resto del rostro, un método práctico para quienes quieren tratar ambos problemas sin sobrecargar la piel.
Después de cada aplicación, un hidratante que contenga ceramidas y niacinamida ayuda a reforzar la barrera cutánea y limita las reacciones, un hábito sencillo pero a menudo descuidado.
Lo que dicen los datos científicos sobre los AHA y BHA
El estatus regulatorio de la FDA confirma la distinción técnica entre estas dos familias de ácidos y regula las concentraciones autorizadas de venta libre para el ácido salicílico. Las guías internas de Hbps-beauty sobre la exfoliación regular y sobre el funcionamiento de un exfoliante químico detallan estos mecanismos paso a paso. En caso de acné moderado a severo o de duda sobre la tolerancia, es mejor consultar a un dermatólogo antes de aumentar las dosis.

Por qué el debate AHA contra BHA pasa por alto lo esencial
El verdadero problema no es saber qué ácido es el mejor en absoluto. Es que la mayoría de las rutinas fallan en su objetivo porque copian un producto visto en las redes sociales sin tener en cuenta el tipo de piel real de la persona que lo usa. Una piel mixta con tendencia grasa que aplica un glicólico al 10 % porque «funcionó bien para otra persona» corre un riesgo innecesario, mientras que un salicílico específico habría resuelto el problema más rápido y con menos irritación.

El otro punto ciego es la velocidad. Muchas personas abandonan un ácido después de diez días porque no ven nada, cuando los AHA requieren de cuatro a ocho semanas para revelar sus efectos en la textura. La paciencia importa tanto como la elección de la molécula.
Por último, la alternancia sigue estando subutilizada. Con demasiada frecuencia se presentan los AHA y BHA como una elección binaria, cuando responden a dos problemas diferentes y se complementan muy bien cuando se espacian correctamente durante la semana.
— JSCC
¿Dónde encontrar exfoliantes AHA y BHA adaptados a tu piel?
Una vez que sabemos qué ácido corresponde a nuestra piel, aún hay que encontrar una formulación fiable, con una concentración clara e instrucciones de uso precisas. Se ofrece una selección de tratamientos exfoliantes y productos de cuidado de la piel para acompañar una rutina progresiva, desde el sérum con ácido láctico hasta los limpiadores enriquecidos con salicílico.

Antes de añadir un nuevo ácido a tu rutina, verifica siempre tres elementos en la etiqueta: la concentración exacta, la presencia de agentes calmantes en la fórmula y las indicaciones de uso con protección solar. Estos detalles a menudo marcan la diferencia entre una piel que tolera bien el producto y una piel que reacciona mal desde la primera semana. Encuentra todas las referencias de cuidado de la piel y tratamientos faciales en la tienda Hbps-beauty, y construye una rutina que corresponda realmente a tu tipo de piel en lugar de a una tendencia pasajera.
Fuentes
- FDA — Ácidos alfa-hidroxílicos
- Healthline — AHA vs BHA
- NCBI PMC — revisión sobre ácidos hidroxílicos
- Vogue — Guía experta AHA vs BHA